Con una expansión mucho más lenta pero más romántica y misteriosa que la de los móviles a finales de los 90 o internet a principios del 2000, el primer lustro de los años 80 nos llevó a través del cine fantástico una nueva herramienta que combinaba elementos electrónicos y técnicos tan apasionantes como muy creativos: estamos hablando de los ordenadores personales.
Todo comenzó a principios de la década de los 70 cuando Intel, ese gigante de los microprocesadores, inventa el ya legendario 4004. Es el año 1971 y el 4004 supone el primer CPU (Unidad Central de Proceso, el corazón de un ordenador) integrado, con una escasa velocidad de reloj de 740 kilohercios y tecnología de 10 micras. El 4004 supondrá el hasta ahora último gran salto de la historia de la computación y el inicio de la era de los pc's.
