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martes, 22 de junio de 2010

Cuando el cine nos hizo desear tener un ordenador

Esta entrada, más que tratar sobre la industria informática de la década de los 80 (para que no digáis "vaya otra vez con los 80, que pesado") lo que va es a contar cómo el cine de aquellos años introdujo en nuestra memoria colectiva, especialmente en la de algunos como yo, el deseo y el interés por consumir y posee eso que el mercado incipiente norteamericano estaba descubriendo poco a poco: los ordenadores personales.

Con una expansión mucho más lenta pero más romántica y misteriosa que la de los móviles a finales de los 90 o internet a principios del 2000, el primer lustro de los años 80 nos llevó a través del cine fantástico una nueva herramienta que combinaba elementos electrónicos y técnicos tan apasionantes como muy creativos: estamos hablando de los ordenadores personales.

Todo comenzó a principios de la década de los 70 cuando Intel, ese gigante de los microprocesadores, inventa el ya legendario 4004. Es el año 1971 y el 4004 supone el primer CPU (Unidad Central de Proceso, el corazón de un ordenador) integrado, con una escasa velocidad de reloj de 740 kilohercios y tecnología de 10 micras. El 4004 supondrá el hasta ahora último gran salto de la historia de la computación y el inicio de la era de los pc's.

Página del Basic de Gates y Allen para la Altair.

sábado, 12 de junio de 2010

El cine de fantasía de los 80

Una vez repasadas las diez películas clave de ciencia-ficción de los 80, vamos a hacer lo propio con el género fantástico.
Hay que recalcar que, precisamente a partir del auge de Lucasfilm (con la saga Star Wars ) y de la llegada de la compañía ILM (Industrial Light and Magic) como creadora de efectos visuales nunca antes vistos, el género fantástico comienza una verdadera andadura en ésta década, ya que hasta ese momento habíamos disfrutado de largometrajes más o menos fallidos o incluso algo vergonzosos en cuanto a su impacto visual como eran "El ladrón de Bagdad" o "Furia de Titanes" por ejemplo.

En los 80 el género por fin despega aunque necesitará el desarrollo de los efectos digitales de la década de los 90 para que se establezca definitivamente como un género a tener en cuenta. Por el momento lo que logran las películas fantásticas de los 80 es inspirar y animar a hacer cine a toda una generación de realizadores que posteriormente les vamos a tener triunfando en ese ámbito como serían Peter Jackson (en "El Señor de los Anillos") o Guillermo del Toro (en "Hellboy") solo por citar a dos.